domingo, 12 de septiembre de 2010

LA SEÑORA ISABEL Y EL CABALLERO-DUENDE

 

Esta es una adaptación mía de la balada escocesa Lady Isabel and the Elf Knight .

Esta Balada fue Recogida antes de 1710 y traducida al español por NIXON, Bobby.[1]

Aclaro que esta adaptación no pretende ser una traducción perfecta ya que opto por armarla como una narración.

duendes

LA SEÑORA ISABEL Y EL CABALLERO-DUENDE

Estaba la bella señora Isabel en su cámara cosiendo, cuando escuchó asombrada a un caballero-duende haciendo sonar su cuerno. Dicen que esto sucedió en la primera madrugada de mayo, inicio de Beltaine[2], que como bien se sabe es tiempo de floraciones y entusiasmos.

Tan seductor resultó el sonido que Isabel en un arrebato de deseo exclamó:

— ¡Ay! si yo poseyera ese cuerno que escucho sonar, y ese caballero-duende para dormir sobre mi seno.

Apenas había pronunciado la doncella tales palabras, apareció en su ventana el caballero-duende y nada más hacerle una pícara reverencia le dijo:

— Bella doncella, resulta algo muy curioso, que no haga más que sonar mi cuerno y que tú me llames. Pero en fin, lo cierto es que me alegra mucho que lo hayas hecho. ¿Me acompañarás ahora a la floresta?

A punto estaba Isabel de negarse, pues no es lo mismo desear soñando que ir tras el deseo, cuando él le dijo:

— ¡Oh, Mi dulce Isabel!, ni siquiera pienses en negarte, te advierto que lo quieras o no, te obligaré a cabalgar conmigo.

A un simple gesto de mano supo Isabel que nada le impediría seguirle. Y así marcharon juntos. Él subió sobre un caballo, y ella sobre otro.

Llegados a la floresta el caballero-duende le dijo a Isabel

—Échate al suelo, hemos llegado al lugar en el que vas a morir.

—Ten misericordia de mí, amable señor, espera al menos hasta que vea a mi padre y a mi madre.

— He matado aquí a siete hijas de reyes— dijo el caballero-duende, — y tú vas a ser la octava de ellas.

Astuta Isabel replicó:

—Si así ha de ser, será, ¿Qué prisa tienes? Ven siéntate un rato y pon tu cabeza sobre mi rodilla para que descansemos juntos antes de que yo muera.

El caballero- duende sonrió y aceptó. La señora Isabel le acarició tiernamente; él se le acercó más; ella con un pequeño encanto le arrulló, y él se quedó dormido.

Sin titubear Isabel le ató con el cinturón de su propia espada y con su puñal (que como mujer precavida llevaba siempre entre sus faldas) le dio una puñalada muy fuerte, diciendo:

—Si has matado aquí a siete hijas de reyes, aquí te quedarás, esposo de todas ellas.

Ahora ya lo saben, en tiempos de Beltaine, que es como decir en tiempos de floración y entusiasmo, hay que cuidarse del canto del cuerno del caballero-duende.

Aclaración: Para reconocer a un caballero de esta estirpe basta saber que su canto es más seductor que sus hechos.


[1] La versión original la encuentran en “Siete baladas anglo-escocesas frente a sus paralelos en el romancero español”. Culturas Populares. Revista Electrónica 2 (mayo-agosto 2006).

[2] BELTANE es una de las principales festividades celtas. Se celebra en la noche del 30 de abril (noche de Walpurgis) al 1 de mayo. Se la llama “Fiesta del Fuego Nuevo” y es el momento en que La Diosa se une con el Dios Astado, Bel, de los bosques en matrimonio sagrado, para celebrar y mantener viva la fertilidad.