lunes, 15 de noviembre de 2010

EL CIRCULO DE BABA

 

Cuenta un viejo mito que el Sapo vivía preocupado porque tenía en su campo un claro rival frente al que no tenía chances de sobrevivir: ¡La Serpiente!

Ella reptaba, cambiaba y alteraba la seguridad del viejo sapo.  Asustado y sin saber que hacer, el sapo hecho mano de un recurso impensado: hizo salir de su boca una baba con la que fue encerrando a la Serpiente en un Círculo.

Cada vez que la Serpiente intentaba pasar el borde, el Sapo, aterrorizado, escupía mas baba. Y La Serpiente, literalmente, rebotó siempre contra ese límite. Una vez encerrada ahí, se acomodó a vivir dentro del Círculo que el Sapo le trazó.Dice la leyenda que la serpiente un día dejó de intentar cruzar el círculo de baba y murió dentro de él.

La serpiente es símbolo del nacimiento constante, de la renovación, del desprendimiento de lo muerto, que en cada nuevo ciclo cambia su piel como en un nuevo nacimiento. Mientras esta se moviera libremente, el Sapo, símbolo de lo lento, lo viejo, que vive en el pozo, con su piel rígida y durísima, caería siempre vencido frente a ella.Al igual que el sapo las sociedad y nuestro temores, construyen círculos de BABA en los cuáles el impulso al cambio y la renovación, lo “nuevo” puede terminar prisionero, muriendo antes de ser.

La baba con que impedimos a nuestra serpiente interior manifestarse son: las creencias (no se puede, no está bien, no soy así o asá….)

Pero piensen: Si la Serpiente encuentra el modo de atravesar el Círculo, podrá crear su propio universo, y encontrará que ese mundo es infinito. ¿No creen que vale la pena?