jueves, 15 de diciembre de 2011

Leyenda: LOS HIJOS DEL VIENTO DEL NORTE

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El cuento relatado a continuación forma parte de la tradición oral de los cuentacuentos alrededor de las hogueras hasta el primer cuarto de este siglo. Si no fuera por autores que pasaron estas historias a la palabra escrita, las hubiéramos perdido para siempre.

El viento del norte tenía tres hijos: se llamaban Pies Blancos, Alas Blancas y Manos blancas. Cuando estos tres hermanos vinieron a nuestro mundo procedentes de sus palacios invisibles, eran tan hermosos que muchos mortales murieron al contemplarlos, mientras que otros no osaron mirar, pero huyeron aterrorizados a bosques y lugares oscuros. Así que cuando estos tres hijos del Gran jefe vieron que eran demasiado radiantes para los ojos de los humanos, se desvanecieron con los rayos del sol al atardecer y se reunieron con Ollathair.

Cuando, a través de los rayos del sol al amanecer, volvieron, ellos no eran visibles para ningún hombre, y en todos los siglos que llevan en la tierra, no han podido ser vistos por ningún ojo humano. ¿Cómo sabemos entonces que existen, estos tres hijos del viento del Norte?. Ellos eran conocidos en la antigüedad, y son todavía conocidos en la actualidad, sólo por los blancos pies de uno pisando las olas del mar; por el brillo blanco y el crujido de miríadas de plumas volando sobre valles y colinas y las casas de los hombres; y por el silencio de ensoñación con el que el tercero descansa en las aguas, y el viento que mueve las copas de los árboles, desde el helecho hasta el arroyo que baja de la montaña rodeando las rocas y los fresnos como si fuera una bufanda. Sólo les conocemos por la huella que dejan a su paso. Y les llamamos Viento Polar, Nieve y Hielo, en lugar de por sus nombres antiguos, como se les conocía en los albores del día, como Pies Blancos, Alas Blancas y Manos Blancas.