jueves, 27 de marzo de 2014

¿Cuál es el propósito de nuestra vida?

Hace unos días una amiga me compartió un video sumamente interesante sobre una persona que tuvo una experiencia de muerte y despertar.

No es un tema que no conociera, sin embargo me resultó enriquecedor escuchar a quien lo ha vivido, pues su mensaje alcanza nuestro corazón y bien pude ayudarnos a dar un paso más a la autoconciencia y por tanto a ser más lo que realmente somos y al serlo ha hacer mejor al mundo que nos rodea. Por eso hoy quiero compartirlo.  Espero que sea para ustedes tan provechoso como lo ha sido para mi

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Anita Moorjani en Sedona - Subtítulos Español

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sábado, 8 de marzo de 2014

ESTÁS AHÍ……FELIZ DÍA DE LA MUJER!!!

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Estás ahí

Cierro los ojos y te sé presente.

Los abro y estas ahí.

Ahí

En el amor y en la tristeza

En el miedo y en el coraje

En la duda y en la certeza

En cada palpitar de rebeldía que empuja a la salvaje libertad que nos habita.

Late en mis dedos la arcilla de tus manos primigenias y el sonido de tu canto creador, que no ceja frente a impedimentos, encontrando eternamente las fisuras por donde reverberar expansivo y vital.

Trenza mis cabellos la trama de tu telar y se derrama por mi espalda, mis caderas, mi vientre mis pies, haciendo de tu telar el mío y del mío el de miles de manos, y trenzas, y pies y colores y formas y corajes.

Se hace urdimbre y color entre mis gestos tu aliento.

Entreteje las lágrimas que lloran ojos que son otros y me habitan porque me reflejan, despiertan las sonrisas de mi boca a otras bocas, de sus bocas a la mía, en un hilarnos infinito.

Extiende los hilos en el grito del vientre que busca lo parido y no lo encuentra, en las fisuras del corazón que escurre alma entre el polvo pisoteado impunemente, mientras el cuerpo violado, atormentado, se niega a dar cobijo a tanto abuso, cerrando los oídos a todo impedimento, y alzándose en espíritu dispuesto a elevarse aún más hasta resonar en cada hueco limpiando de miserias el espacio.

Ahuecas tu trama hasta acunarme, me das de beber en tus honduras, me nutres de texturas, aromas, sensaciones, me sueltas, me acompañas, me impulsas a reconocer mi propio hilo y darle forma, en ese tu telar de inmensidades.

Te llamo madre, hermana, amiga, hija, nieta, desconocida, lejana, cercana, distinta, semejante.

Te abrazo, me abrazas, te contengo, me contienes, te miro, me miras, te escucho, me escuchas, respiramos el mismo silencio, lloramos los mismos dolores, gemimos incertidumbres, miedos, dudas, tomadas de esos hilos que nos entrelazan. Pariendo y repariéndonos a cada momento, buscando incansables nuestro sitio, marcando huellas nuevas en las huellas ancestrales de quienes como nosotras te supieron presente.

Estás. Sé que estás en la gota de sangre que vibra en mis canales, en la lágrima que se escurre, en la columna que se endereza a pesar de los golpes, en la mano que se extiende sosteniendo a quien cae, en la firmeza que no se doblega, en la ternura que nunca cede, en el pecho que cobija desamparos, en el amor que renace infinito, en la certeza de ser Mujer habitando la urdimbre de tu esencia.

Estás ahí, lo sé y por ello te doy las gracias

Mujer Primera

Pachamama

Madre tierra, Madre Vida.

© Ana Cuevas Unamuno

2014