El valor de la narración oral
Vivimos una época en que poco recordamos el valor de la palabra como constructora de vínculos, puentes, caminos, espacios creativos y también espacios para recordar que somos únicos y simultáneamente partes de un todo mayor que a su vez está inserto y es parte de otro todo mayor. Cuando contamos nuestra historia, cuando escuchamos las historias de los otros, cuando recordamos y mantenemos vivas las historias de todos los tiempos crece nuestra conciencia. Alcanza nuevas dimensiones, se enriquece y se abre a las tantas posibilidades de la vida. Las palabras tejen, nos tejen construyendo la trama humana que es trama de vida. Quizás sea esta ausencia de palabras y abundancia de emoticones, mensajes hiperabreviados, conversaciones cibernéticas casi en código Morse, lo que nos está empobreciendo dando así espacio a tanta violencia, desamor y soledad… Digo quizás porque son muchos otros factores los que se suman a la ausencia de palabras que cuenten. Vaya un cuento entonces que cuent...