UN HECHO CURIOSO
Un cuento de Roberto Fontanarrosa (Argentina) El Colorado había sugerido comer en Santa Fe pero no le habían dado bola. Los demás dijeron que tenían que aprovechar a rajar cuanto antes, antes de que la ruta fuera un kilombo y que a eso de las doce podían estar en Rosario y comer allí. Después de todo, por la autopista, en dos horas estaban de vuelta. La noche, además, era muy linda e incluso, tiempo después todos recordaban que Pepe, ya en el auto, había dicho que era perfecta para que apareciera algún plato volador. También se acordaban de que Pepe, hasta ese momento silencioso y pensativo en el asiento de atrás, había agregado, como preguntándose a sí mismo: "¿Tendrán un once?". Habían ido a cancha de Unión a ver a Central contra los tatengues y se había perdido dos a cero dando lástima. Y la carencia de un puntero izquierdo lo tenía mal al Pepe. Lo cierto es que se largaron a la ruta sin siquiera tomar un liso en Santa Fe, tratando de primerear al resto de la sufrida hi...