Cuento popular: La mujer que no comía
Esto era una vez un matrimonio. El marido era labrador y se llamaba Juan, y su mujer se llamaba María. La mujer le ponía muy poca comida al marido cuando iba al campo y siempre le decía: - Los que son muy comedores están malos siempre y se mueren pronto. Mira la tía Pascuala, que estaba tan gorda y lucída y siempre comía trozos de magra [jamón]; ya ves, cayó con la itericia. Mira el tío Simón, tan colorao; pilló un paralís [apoplejía]; y no te digo nada del tío Zorro, que murió de la hartadura de una alifara [merienda que celebran reunidos varios comensales, hombres o mozos]. El marido se callaba y estaba más seco que un espárrago, de no comer. Cuando por la noche volvía a cenar, la mujer le ponía un cachico de pan y unas olivicas [aceitunas] y le decía: - Cena tú, que lo necesitas porque trabajas mucho; yo con la merienda ya estoy aviada [satisfecha]. Vetaquí [He aquí] que un día, na más salir el Juan del pueblo, echó a llover, y el Juan se metió en un pajar con su mula. Y vio salir...