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Y… de Alquimia.

  Eterno ciclo de muerte regeneración, vida y transformación. Eterno ciclo de cambio pues la ley misma del universo es cambio. A qué quedarse quieta si es imposible, tan solo se puede fingir sordera, ceguera, inconsciencia, impotencia falsa que no disculpa ni defiende, que no resulta, hoy o mañana... ¿Qué extraños ingredientes llenan la pócima de lo que hemos sido somos y seremos? Lo ignoro niña, no es atributo nuestro el definirlo, sólo lo es la mezcla. ¿Duele? Sí, a veces. Otras veces alegra, otras resulta indiferente, otras sorprende, otras siembra duda, otras inquieta, otras confunde, otras acaricia... ¿No es eso la vida misma? No partas ni repartas, reúne. No temas, se trata de hacer... No dejes que la mente se vuelva parlanchina sin saber de qué pozo bebe, la mente es parte de ti, sujétala y condúcela como a un caballo chúcaro que ha de ser domesticado. Se puede. El tiempo (Saturno) tiene sus propias reglas, ¿qué más que someternos a su juicio esperando que acceda a nuestro ...

SEDNA, LA HIJA DEL MAR

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            MITO ESQUIMAL- Adaptación mía Cuenta la leyenda que alguna vez existió una muchacha muy joven y hermosa llamada Sedna, que vivía con su padre viudo. Unos dicen que muchos la pretendían y ella se negaba pues ningún joven le parecía suficiente. Otros afirman lo contrario, diciendo que nadie buscaba casarse con ella cuando tuvo la edad para hacerlo. y claro, ella se lamentaba pues en esos tiempos era muy malo para una joven no hallar quien la amase. Las cosas podrían haber seguido así, pero... (las cosas nunca siguen iguales) un día, cuando menos lo esperaba vio desde su cabaña, un magnífico barco que era capitaneado por un apuesto y rico cazador extranjero.

EL ZURRÓN QUE CANTABA

  Érase una madre que no tenía más que una niña, a la que quería muchísimo, porque la niña era muy buena; por lo que le había regalado una gargantilla de coral. Un día le dijo que fuera por un cantarito de agua a la fuente, que estaba fuera del lugar. Fue la niña, y cuando llegó a la fuente, se quitó su gargantilla de coral para que no se le cayese en el pilón a tiempo de llenar el cántaro. Junto a la fuente estaba sentado un pordiosero viejo, muy feo, que llevaba un zurrón, y que miraba a la niña con unos ojos... que le dieron miedo; y apenas llenó el cántaro, cuando echó a correr y dejó olvidada la gargantilla. Al entrar en su casa, la echó de menos, y se volvió apresurada a la fuente para buscarla; y cuando llegó, estaba todavía allí el viejo, que cogió a la niña y la zampó en el zurrón. En seguida, se fue a pedir limosna a una casa, diciendo que traía una maravilla, y era un zurrón que cantaba. [98] Ya se ve; las gentes quisieron oírlo, y el viejo dijo con una voz de trueno: ...

Woody allen nos cuenta sobre la “falsa mancha de tinta”….

  Para acabar con la historia de los grandes descubrimientos humanos Descubrimiento de la falsa mancha de tinta y su utilización No existe la menor prueba de que la falsa mancha de tinta apareciera en Occidente antes del año 1921, aunque se tenga noticia de que Napoleón encontró gran diversión en el «vibrador hilaran­te», un aparato que se escondía en la palma de la mano y que causaba una vibración parecida a la eléctrica cuando la mano entraba en contacto con otra. Napoleón tendía su mano regia en señal de amistad a un dignatario extranjero, estrechaba la palma de la inocente víctima y lanzaba imperiales carcajadas mientras el tonto de turno, con el rostro colorado, improvisaba piruetas para mayor deleite de la corte. El vibrador hilarante sufrió varias modificaciones; la más célebre fue la que se produjo después de la introducción del chicle por Santa Anna [1] (estoy convencido de que el chicle fue, en su origen, un guiso de su mujer que simplemente no había quien lo traga...